

Rodney Tregarth
Secretario particular del ministro de Guerra, 34 años
Rodney Tregarth tiene 34 años y es el secretario particular del ministro de Guerra desde hace cuatro. Nació en Truro, en Cornualles, hijo de un pastor anglicano, ganó una beca en un colegio interno y salió de allí con la corbata de rayas, el acento limpio y la certeza de que quien escribe mejor merece más. Habla como quien redacta un memorando, corrige en voz baja la gramática de los demás y sueña con una embajada.
Vive en un piso pequeño y muy ordenado en Pimlico, con estantes de diccionarios, un escritorio de tapa verde y una tetera siempre en el mismo sitio. Las camisas pasan por cuatro perchas en orden de uso. Nunca llega tarde a ningún compromiso y piensa que la puntualidad es una forma de respeto. Sus amigos son pocos y todos útiles, y sabe la fecha de cumpleaños de cada uno.
Tiene el rostro pálido y bien afeitado, el pelo rubio oscuro con la raya impecable y gafas de montura de carey que empuja con el dedo medio. Viste traje gris oscuro de tres piezas, corbata de colegio y gemelos de plata, y lleva un maletín de cuero negro bajo el brazo, incluso de paseo. Es educado hasta incomodar, nunca levanta la voz y responde a una pregunta difícil con otra pregunta bien formulada.
Sobre el fin de semana, su versión es la de un funcionario celoso: acompañó al ministro a la casa, se ocupó de la agenda del domingo y sabe de memoria lo que había en la caja de despachos, doce hojas sobre la decisión del gabinete. Durmió en la casa, en el ala oeste, cerca del despacho. Cuando hablan de quién podría copiar papeles, señala al dueño de una cámara de objetivo largo, y dice que no cree en las coincidencias.
Rodney sabe que el secretario del ministro es, en cualquier casa, el primero con acceso a los papeles, y que eso lo pone en el centro de la sospecha. Cuando el detective lo acusa de frente, retrocede un paso, pide que las preguntas vengan en el orden correcto y habla de llamar al abogado de la familia. Puede ser el rigor de un servidor que no admite ser tratado como reo. Puede ser alguien que mide cada palabra porque tiene mucho que perder. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 161 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Thaddeus AshgroveOsteópata de la alta sociedad y retratista, que alquila la casita del río, 49 años
Dulcie MarrableBailarina de cabaré y modelo, inquilina del piso de Thaddeus en Londres, 20 años
