Confessd
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El camerino del cabaré en el Soho, con el espejo rodeado de bombillas
Dulcie Marrable

Dulcie Marrable

Bailarina de cabaré y modelo, inquilina del piso de Thaddeus en Londres, 20 años

Dulcie Marrable tiene 20 años y baila en un cabaré del Soho desde hace dos. Nació en Margate, en la costa de Kent, hija de una costurera de teatro y de un padre que, según ella, está de viaje desde 1950. Vino a Londres a los 17 con una maleta de cartón y una lista de números de teléfono. Vive en una habitación del piso de Thaddeus Ashgrove y, a cambio, atiende el teléfono y la agenda de su consulta los jueves.

Su día empieza pasado el mediodía. Toma té negro con tres terrones de azúcar, ensaya pasos en el pasillo del piso y cuenta las propinas en el bolso antes de salir. En el cabaré, los camerinos tienen bombillas alrededor del espejo y olor a laca y a cigarrillo frío. Finge no entender nada de política, de dinero ni de hombres, y así es como los hombres hablan de más cerca de ella.

Es menuda, con rostro en forma de corazón, ojos grandes de delineador negro y el pelo castaño rojizo cardado en un moño alto. Lleva un vestido tubo verde esmeralda y zapatos de tacón fino que la hacen parecer más alta de lo que es. Ríe con toda la boca, responde preguntas con preguntas y se burla de quien la subestima, pero se queda callada de pronto cuando alguien cambia el tono.

Sobre el fin de semana, su versión es ligera: Thaddeus la trajo, como siempre la trae, y allí ella nada, sonríe y nadie le pregunta nada. Le pareció simpático el capitán soviético, porque trae caviar, baila bien y quiere saberlo todo, hasta la marca del pintalabios. Durmió en la casa, en un cuarto del lado opuesto al ala oeste. Para ella, ruso o inglés, los hombres son todos iguales después de la tercera copa.

Dulcie sabe que una chica de veinte años sin apellido importante, invitada de favor en una casa llena de ministros, es la primera a quien alguien señala. Cuando el detective la acusa de robar secretos, ella responde que apenas puede leer la programación del cabaré y le pide que no la elogie con ofensas. Puede ser la astucia de quien aprendió pronto a hacerse la tonta. Puede ser alguien que ríe para no tener que explicar otra cosa. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.

El vestido tubo verde esmeralda que más usa
El vestido tubo verde esmeralda que más usa
Los zapatos de tacón fino que la hacen más alta
Los zapatos de tacón fino que la hacen más alta
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Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 161 de 200.

El caso

Los otros sospechosos