

Solène Barthe
Veterinaria oficial del Estado destinada en la fábrica, 44 años
Solène Barthe tiene 44 años y es la veterinaria oficial del Estado destinada en Salaisons Delsol. Seca y técnica, habla en normas y cifras y se enorgullece del sello que lleva, que para ella no es un adorno: es la palabra del Estado sobre lo que entra en el plato de miles de personas. Inspecciona la fábrica desde hace seis años y dice que nunca tuvo una queja.
Llega todos los días a las siete de la mañana, se pone la bata blanca con la credencial del servicio veterinario, calza las botas de goma blancas y comprueba las canales de buey y de cordero antes de que se encienda ninguna máquina. Después firma lo que sale. Vive en una casa de piedra de un pueblecito del sur de Francia, con una cocina de ollas de cobre, una mesa de madera rayada por los cuchillos y una cafetera que no se enfría antes del mediodía.
Lleva el pelo castaño claro recogido en un moño bajo y apresurado, tiene el rostro fino de pecas y la nariz siempre quemada por el sol. Las manos son ásperas, de quien lava y desinfecta todo el día. La mirada es firme y cansada, y la paciencia con las preguntas que no traen papel es corta. Prefiere una norma citada de memoria a cualquier opinión.
Sobre la lasaña, su versión es la de quien leyó el informe dos veces: el laboratorio encontró solo ADN de caballo y ni rastro de buey, y la carne picada es del lote 4712 de la fábrica, que salió el 17 de enero con un certificado de carne bovina y su firma. Lo dice mirando de frente, sin pedir disculpas y sin huir de su propio nombre en el papel.
Cuando la pregunta sugiere que dejó pasar caballo a propósito, Solène responde que es veterinaria del Estado, no cómplice de nadie, y manda al detective a traer un papel antes de ofenderla. Se endereza la bata, firme, y queda la duda de cómo leer ese rigor: ¿honor de funcionaria o muro levantado a tiempo?


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 142 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Armand DelsolDueño y director general de Salaisons Delsol, 58 años
Nuno CarvalhoJefe de la cámara frigorífica, inmigrante portugués, 51 años
