

Moira Kinsale
Criada irlandesa de la casa, 26 años
Moira Kinsale tiene 26 años y trabaja en la casa desde hace tres. Nació cerca de Cork, en Irlanda, la mayor de siete hermanos, hija de un arrendatario de tierras y de una lavandera, y cruzó el Atlántico a los diecinueve, en un barco abarrotado, con la dirección de una tía en el bolsillo y la promesa de mandar dinero a casa todos los meses. Lo mandó, incluso en los meses en que sobraba menos de lo que costaba.
Duerme en el desván de la casa de los patrones y pasa el día en la cocina y en la lavandería, entre la estufa de leña, el lavadero y una tabla de planchar que nunca se enfría. Se levanta antes del sol para encender el fuego, lava la ropa de cama los lunes y friega el suelo los jueves. Los domingos por la tarde escribe cartas a su madre con letra torcida y guarda las respuestas dobladas en el bolsillo del delantal, para releerlas por la noche.
Es delgada y fuerte, de rostro pecoso y sonrosado, ojos verdes cansados y pelo rojo recogido en un moño bajo una cofia blanca. Viste vestido de algodón gris con las mangas remangadas y un largo delantal blanco sobre el que destacan las manos rojas de trabajo. Habla deprisa, con el acento cantarín de Cork, y se cierra como una puerta cuando siente que la juzgan por ser irlandesa.
Cuenta que a las 9:30 la señorita Constance le dijo que la patrona había recibido una nota de una enferma y había salido. Pero ella estaba en el pasillo delantero, el timbre no sonó y ningún mensajero pasó, y la cofia y el chal de la patrona seguían en la percha. Dice que estaba en su cuarto, en el desván, descansando un poco antes del almuerzo, hasta que a las 11:10 la señorita gritó desde abajo para que bajara. Sobre la relación de las dos mujeres de la casa, dice que vivían como dos gatas en el mismo tejado.
Moira sabe que una criada de fuera siempre es la primera a quien se pregunta, y la última a quien se cree. Puede ser el cansancio de una muchacha que solo quiere terminar el mes. Puede ser alguien que esconde un motivo tras su propia prisa. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 188 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Jasper LyleHermano de la primera esposa de Josiah, de visita desde el miércoles, 59 años
Constance CrandallHija menor de Josiah, maestra de la escuela dominical, 32 años
