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La entrada del Cine Aurora, con los cordones de terciopelo y la marquesina
Leif Ekdahl

Leif Ekdahl

Portero del Cine Aurora, 44 años

Leif Ekdahl tiene 44 años y es el portero del Cine Aurora desde hace seis. Nació en la costa este, hijo de un pescador de arenque, y en la adolescencia boxeó en rings de club, donde ganó la nariz rota que aún lleva. A los veinticuatro tuvo una pelea de bar de la que no le gusta hablar, y los antecedentes que vinieron de ella lo acompañan en cada empleo nuevo como una sombra larga.

Vive en un piso de una habitación con cocina, cerca del cine, con pocos muebles y una ventana al patio. Llega a la puerta del Aurora media hora antes de la primera sesión, engancha los cordones de terciopelo, enciende las bombillas de la marquesina y comprueba el cartel de cada película como quien comprueba un pasaporte. Conoce el nombre de los clientes más viejos, guarda caramelos de menta en el bolsillo para los niños y siempre cede el sitio en la cola.

Es corpulento, de nariz rota de exboxeador, bigote rubio espeso y pelo largo en la nuca. Viste la chaqueta burdeos del cine, de botones dorados, sobre un jersey de cuello alto, y gorro de lana en las noches frías. Tiene las manos grandes y callosas y una timidez que la gente confunde con amenaza. Habla poco, mira al suelo y responde de mala gana antes de pasar a responder de buena gana.

Vio al ministro y a su esposa quedarse quince minutos ante el escaparate de la tienda de muebles, del brazo, antes de seguir a pie. Cuenta que el ministro venía al cine dos o tres veces al año, hacía la cola, compraba la entrada como cualquiera y saludaba a la chica de la taquilla, también la noche del crimen, sin ningún escolta. Cuando le preguntan por un arma, pide calma, o que ni pregunten. Quien pasó por la puerta recuerda que él desapareció de ella de 23:15 a 23:35.

Leif sabe que quien tiene antecedentes y desaparece de la puerta a la hora equivocada debe explicarse por los dos motivos. Puede ser la vergüenza de un hombre que ya fue condenado una vez. Puede ser alguien que prefiere el silencio a una respuesta que tendría que repetir. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.

La chaqueta burdeos del cine, de botones dorados
La chaqueta burdeos del cine, de botones dorados
Los caramelos de menta que guarda para los niños
Los caramelos de menta que guarda para los niños
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Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 187 de 200.

El caso

Los otros sospechosos