

Rosario Cifuentes
Mecanógrafa y archivera de la Comandancia de Marina, viuda, 36 años
Rosario Cifuentes tiene 36 años y es mecanógrafa y archivera de la Comandancia de Marina de Huelva. Nació en Sevilla, hija de un escribano de notaría, estudió mecanografía en un colegio de monjas y se casó a los 24 con un teniente de la Armada que murió hace un año. Desde entonces vive del empleo, usa el negro cerrado del luto y habla bajo, como quien teme que las paredes escuchen.
Vive en un piso pequeño de dos habitaciones en el segundo piso de un edificio de azulejos, con cortinas de encaje negro, una cama de hierro, un armario de nogal y un oratorio con una vela siempre encendida. Almuerza en la mesa de la cocina, lava la ropa a mano y visita a su hermana los sábados. Las vecinas la describen como una viuda modelo: nunca recibe visitas, nunca hace ruido, nunca se atrasa con el alquiler.
Es esbelta, con el rostro ovalado y pálido, ojos oscuros y atentos y el pelo negro recogido en un moño bajo con horquillas. Lleva un vestido negro de luto cerrado hasta el cuello, medias negras, un pequeño crucifijo de plata en el pecho y dedos manchados de la tinta de la cinta de la máquina. Es discreta, precisa, escoge las palabras con cuidado y mantiene en el rostro una expresión que no da nada.
Sobre la Comandancia, su versión es de rutina: mecanografía las actas, archiva el correo y el libro del portero y revela las fotos de los mapas del puerto, y es este empleo el que la sostiene desde que murió su marido. El viernes, a las 13:00, vio al teniente guardar la cartera en la caja fuerte, y firmaron juntos una banda pegada en la puerta. El comandante está en Sevilla desde el jueves.
Rosario sabe que la empleada que maneja el archivo, las fotos y la llave del laboratorio es una de las pocas personas con medios para abrir una cartera lacrada. Cuando el detective dice que fotografió las cartas inglesas, el rostro pálido se sonroja, recuerda que es viuda de un oficial y reclama el derecho a no ser insinuada. Puede ser la dignidad de una mujer de luto tratada como rea. Puede ser alguien que protege un secreto más íntimo. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 165 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Leandro SotomayorTeniente de navío, ayudante de la Comandancia de Marina de Huelva, 41 años
Cayetano MojarroPescador de sardina de Punta Umbría, el que encontró el cuerpo, 58 años
