Confessd
Volver
El corral de la casita encalada en el muelle, con las redes secándose en los tendederos
Cayetano Mojarro

Cayetano Mojarro

Pescador de sardina de Punta Umbría, el que encontró el cuerpo, 58 años

Cayetano Mojarro tiene 58 años y pesca sardina en Punta Umbría desde los 12. Nació en el propio pueblo, hijo de pescador y nieto de pescador, y nunca pasó más de una semana lejos del mar. Sale todas las noches con dos sobrinos en el mismo barco y tiene fama de no volver nunca con la red vacía, ni siquiera en las noches de luna llena, cuando la sardina huye.

Vive en una casita de pescador de paredes encaladas a pocos pasos del muelle, con un corral donde las redes se secan en tendederos, un patio con una higuera y una cocina pequeña con fogón de leña. Duerme de día, se levanta al final de la tarde, come pan con aceite y sardina asada y prepara el farol de a bordo antes de salir. Habla poco y mira al suelo cuando se acerca un uniformado.

Es bajo y ancho, con la piel curtida por el sol y las arrugas hondas, la barba canosa sin afeitar y las manos gruesas marcadas por cortes de red. Lleva una boina negra gastada, camisa de lana azul desteñida con las mangas remangadas, pantalón remendado sujeto con una cuerda y alpargatas siempre mojadas. Da respuestas cortas, mira de reojo y solo se suelta cuando el tema es el tiempo del mar.

Sobre la cartera, su versión es la de quien solo hizo lo que debía: el viernes por la mañana recogía la red en la playa de El Portil cuando vio un cuerpo flotando boca abajo, con chaleco salvavidas y una cartera sujeta por una cadena. Lo arrastró hasta la arena y corrió a avisar a la Marina. Sale a pescar a la 1:30 cada noche, y su barco queda justo frente a la Comandancia.

Cayetano sabe que el pescador que encontró el cuerpo y que de noche está frente a la Comandancia es, para quien quiere un culpable, una respuesta cómoda. Cuando el detective dice que abrió la cartera y sacó las cartas, pregunta, ofendido, si eso es lo que gana por haber sacado a un muerto del mar. Puede ser el dolor honesto de un hombre sencillo tratado como sospechoso. Puede ser alguien que prefiere el silencio a una pregunta que lo avergüence. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.

La boina negra gastada que usa en tierra y en el mar
La boina negra gastada que usa en tierra y en el mar
El farol de a bordo que enciende en la proa antes de salir
El farol de a bordo que enciende en la proa antes de salir
Jugar

Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 165 de 200.

El caso

Los otros sospechosos