

Chiyo Ishida
Cajera de la sucursal, 22 años
Chiyo Ishida tiene 22 años y es la cajera más joven de la sucursal de Shiinamachi. Nació en Ikebukuro, hija de un ebanista que perdió el taller en los bombardeos y de una madre que remienda ropa a los vecinos. Estudió contabilidad en una escuela nocturna, entró en el banco a los 19 por recomendación de una tía y cuenta monedas y billetes con una rapidez que el subgerente elogiaba en voz alta, lo que la ponía colorada.
Vive con sus padres en una casa estrecha de dos plantas, en un cuarto de tatami que comparte con su hermana mayor. Hay un futón doblado en un rincón, una caja de costura de su madre y una ventana de papel que deja entrar el frío de enero. Chiyo dobla el pañuelo cada mañana, hace las comidas en silencio y sale de casa con el bolso apretado contra el brazo, como si el camino hasta el banco fuera una frontera.
Tiene el rostro fino y pálido, con el pelo negro corto ondulado sujeto con horquillas a ambos lados. Lleva una blusa blanca de cuello redondo, una chaquetita de lana gris y una falda azul marino, y un brazalete negro de luto en el brazo izquierdo. Le tiemblan las manos cuando sostiene el pañuelo. Pide disculpas en cada frase, incluso cuando nadie la acusa de nada, y habla con la formalidad de quien aprendió a no molestar nunca.
Sobre aquel lunes, su versión es la de una testigo que carga con el peso de haber salido caminando. Recuerda que el hombre mostró el brazalete, bebió primero del frasco para tranquilizar a los compañeros y sirvió el remedio en cada taza de té, y que la segunda dosis llegó un minuto después. Dijo también que se llevó ciento sesenta mil yenes y un cheque de diecisiete mil. Ella entierra mañana a tres compañeros.
Chiyo llora con facilidad y se culpa sin que nadie se lo pida. Cuando la pregunta se vuelve directa, se encoge y la voz casi desaparece, y el detective debe inclinarse para oír el final de las frases. Puede ser el luto de una joven que no sabe por qué sobrevivió. Puede ser alguien que guarda un detalle pequeño y teme lo que dirá su familia. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 136 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Isamu OkabeFotógrafo de estudio en Ikebukuro, 52 años
Tetsuo HayamaMédico del centro de salud de Toshima, 44 años
