

Tetsuo Hayama
Médico del centro de salud de Toshima, 44 años
Tetsuo Hayama tiene 44 años y es médico del puesto de salud de Toshima. Nació en Kanazawa, hijo de un boticario, y se graduó en Tokio poco antes de la guerra. Sirvió como médico civil, volvió al barrio cuando cesaron las bombas y se ganó el respeto de los vecinos aplicando vacunas y DDT en calles enteras. Tiene una esposa, dos hijos pequeños y la costumbre de decir que la medicina es ante todo una cuestión de método.
Vive en una casa de dos plantas con consultorio en la planta baja, una sala de visitas con sillón de cuero y una estantería de libros de anatomía que encuadernó él mismo. Se levanta a las seis, toma leche y pan con mantequilla, un lujo de la época, y camina hasta el puesto. Cuida la bata con un celo que los colegas consideran exagerado. Le gusta explicar, paso a paso, cualquier cosa que le pregunten, aunque la pregunta sea sobre el tiempo.
Tiene el rostro redondo y bien afeitado, con un bigote fino recortado y el pelo negro peinado hacia atrás con brillantina. Usa gafas de montura de carey, bata blanca abierta sobre un traje gris de lana, pajarita oscura y un pañuelo de seda asomando del bolsillo. Incluso con el frío de enero le brilla la frente de sudor. Habla en tono de clase, con los dedos juntos, y se ofende cuando alguien duda de su nombre.
Sobre el lunes, su versión es la de un profesional. Dice que no hubo ningún brote de disentería en Shiinamachi, solo dos casos en una casa de Nagasaki-cho en diciembre, y que el puesto nunca manda medicar a nadie con la puerta cerrada. Afirma que pasó la tarde en una reunión del puesto sobre la vacuna de la viruela, hasta las 18:00, y manda preguntar a quien quiera.
Tetsuo se enorgullece de su nombre y lo protege. Cuando el detective dice que entró en el banco, la voz se vuelve demasiado firme y anuncia que solo responde en presencia del abogado de la asociación médica. Puede ser la indignación de un médico que salva vidas desde hace veinte años. Puede ser alguien que sabe cómo un buen nombre puede ser usado por otro. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 136 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Chiyo IshidaCajera de la sucursal, 22 años
Isamu OkabeFotógrafo de estudio en Ikebukuro, 52 años
