

Isamu Okabe
Fotógrafo de estudio en Ikebukuro, 52 años
Isamu Okabe tiene 52 años y es fotógrafo de estudio en Ikebukuro. Nació en Nagano, hijo de un maestro de escuela, y aprendió el oficio con un tío retratista antes de ser reclutado. Pasó la guerra en el ejército, fotografiando enfermerías de campaña en Manchuria, y volvió con una tos que no se quita y una manera de mirar a las personas como quien estudia una pose. Las bodas y las graduaciones pagan el alquiler, pero cada vez menos.
Vive en un cuarto alquilado encima de una tienda de telas, con una cama estrecha, una tetera de hierro y un estante de álbumes de familia que ordena por fecha. Come arroz con encurtidos y toma té muy flojo. Habla bajo y elige cada palabra, y lo que sobra de dinero va a la tienda de material fotográfico, donde tiene una deuda antigua. Las deudas las paga a plazos y nunca en voz alta.
Es delgado y de hombros estrechos, con el rostro alargado y pálido, manchas oscuras en la mejilla derecha y pelo canoso cortado al ras. Usa gafas redondas de montura de metal y un traje marrón gastado con chaleco, que cose él mismo. La sonrisa es contenida y la mirada, atenta. Llama «señor» al detective, sirve té antes de cualquier pregunta y escucha con la cabeza ligeramente inclinada, como si esperara el clic.
Sobre el lunes, su versión es la de un comerciante pobre. Dice que hace retratos, que en la guerra fotografió hospitales y que hoy fotografía novias en Ikebukuro. Comenta lo que el barrio comenta, incluido el médico cuyo nombre estaba en la tarjeta del hombre y la chica que salió caminando del banco. Cuando el detective pregunta si alguien tendría un motivo, él devuelve la pregunta con delicadeza.
Isamu conversa con la calma de quien nunca tuvo prisa y nunca se ofende en voz alta. Cuando la pregunta se vuelve acusación, la cortesía permanece, pero se enfría, y pide una prueba en lugar de una respuesta. Puede ser la dignidad de un fotógrafo endeudado que no acepta ser recordado como sospechoso. Puede ser alguien que sabe exactamente cuánto tiempo aguanta una pose. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 136 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Chiyo IshidaCajera de la sucursal, 22 años
Tetsuo HayamaMédico del centro de salud de Toshima, 44 años
