Confessd
Volver
El camerino de teatro pequeño, con chaleco y frac en la percha
Barnaby Quint

Barnaby Quint

Barítono de music hall, 41 años

Barnaby Quint tiene 41 años y desde hace veintidós se gana la vida con su propia voz. Nació en Glasgow, hijo de un estibador y de una lavandera, entró en el coro de una iglesia a los ocho y en un escenario de variedades a los dieciocho. De allí pasó al barítono de las canciones cómicas, luego al de las baladas sentimentales, y hoy es el segundo nombre de cualquier cartel de music hallmusic hall Teatro de variedades británico con canciones, humoristas y números de circo, popular a fines del siglo XIX. en que todavía quepa el primero. Le gusta decir que nunca perdió una noche por ronquera.

De gira, vive en camerinos de teatros pequeños, con un tocador de espejo agrietado, lámparas de gas en el techo, una percha de chaleco y frac, botes de polvos y brillantina y fotografías de escenarios antiguos pegadas al espejo. Cuenta las monedas después de cada noche y las gasta antes del amanecer. Come tarde, bebe cerveza negra, llama a los camareros por su nombre de pila y deja propinas exageradas, porque dice que quien vive de aplausos necesita aprender a corresponder.

Es corpulento, de piel clara y sonrosada, con un bigote pelirrojo encerado, de puntas rizadas, y el pelo pelirrojo partido al medio y domado con brillantina. Lleva un chaleco a cuadros vistoso con cadena de reloj dorada y una chaqueta gastada en los codos, y en el meñique un anillo de piedra falsa que enseña a todo el mundo como si fuera herencia. Habla con voz de escenario, proyectada hasta la última fila, y convierte cualquier pregunta en anécdota.

Cuenta que va a Canadá a cantar con una compañía de variedades entera, Montreal, Toronto y lo que surja, ocho semanas de escenario y sala llena, si Dios quiere. Conoció a Mildred Garside en los escenarios, cantaron juntos durante años, y alquiló el cuarto de arriba de su casa hasta 1907. La recuerda como la dueña de la mejor risa de Londres y del peor marido. Sobre el muchacho que viaja con el doctor, dice sin ceremonia que es su mecanógrafa, de pelo cortado y pantalón corto, y que la mitad de Londres lo sabe.

Barnaby sabe que un antiguo inquilino de la casa, que viaja en el mismo barco que el marido, es el tipo de coincidencia que adoran los periódicos. Cuando el detective lo acorrala, la voz de escenario baja y manda gritarle al doctor, no a él. Puede ser el asombro de un artista tratado como reo sin haber hecho nada. Puede ser alguien que sabe que cada anécdota es una manera de cambiar de tema. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.

El chaleco a cuadros vistoso con cadena dorada
El chaleco a cuadros vistoso con cadena dorada
El anillo de piedra falsa en el meñique
El anillo de piedra falsa en el meñique
Jugar

Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 133 de 200.

El caso

Los otros sospechosos