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La sala de estar en Birkenhead, con los trofeos y el reloj de péndulo
Silas Bramwell

Silas Bramwell

Capitán del club de ajedrez, 58 años

Silas Bramwell tiene 58 años y es capitán del club de ajedrez de Liverpool desde hace quince, lo que considera una carrera. Nació en Birkenhead, al otro lado del río, hijo de un maestro de obras, y trabajó treinta años como contador de una casa de importación de algodón antes de jubilarse con la pensión y el tiempo libre. Juega desde los ocho, y la costumbre de planear tres jugadas por delante se extendió al resto de su vida.

Vive en una casa de ladrillo oscuro en un barrio de clase media, con su esposa, y una sala de estar atestada de trofeos de bronce, copas sin inscripción y un reloj de péndulo que ajusta los domingos. Su sillón está junto a la chimenea, con un estante de pipas al alcance de la mano. Cena a las seis y media, escucha la radio hasta las diez y se queja de que ya nadie juega como antes.

Es un hombre corpulento, de rostro redondo, piel clara enrojecida, patillas canosas abundantes y pelo partido al medio. Viste un chaleco de tweed marrón con la cadena de un reloj de bolsillo, pajarita verde y una pipa apagada en la comisura de la boca. Bonachón, orgulloso del club, habla fuerte y adora los detalles, y se interrumpe a sí mismo para corregir lo que acaba de decir.

Sobre la llamada, su versión es minuciosa: contestó él mismo, a las 19:15 del lunes, y el tal señor Quilliam pidió que Arthur fuera a cierta dirección el martes, a las 19:30, para hablar de un seguro. La voz, recuerda, era demasiado educada, ronca y apagada, como de quien habla con un pañuelo en el auricular, e insistió en que el asunto era de negocios y solo podía ser el martes. En cuanto a Arthur, cuenta que jugó mal los últimos días, y que siempre juega mal cuando está apurado.

Silas describe cada detalle de la llamada con precisión, pero prefiere cambiar de tema cuando la conversación se acerca al club y a quienes lo frecuentan. Puede ser la vanidad de un organizador que se siente dueño de la historia. Puede ser la cautela de alguien que sabe cuánto vale cada detalle. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.

La pipa apagada en la comisura de la boca
La pipa apagada en la comisura de la boca
El chaleco de tweed marrón con la cadena del reloj de bolsillo
El chaleco de tweed marrón con la cadena del reloj de bolsillo
Jugar

Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 108 de 200.

El caso

Los otros sospechosos