

Zeno Marcuzzi
Guardaespaldas del banquero, ex boxeador de Trieste, 37 años
Zeno Marcuzzi tiene 37 años y lleva en el cuerpo la historia de una vida que pudo haber sido distinta. Nació en Trieste, hijo de un estibador del puerto y de una lavandera, y a los catorce ya recibía golpes en los cuadriláteros de barrio para ayudar con las cuentas. Peleó diez años, ganó más títulos de barrio que dinero y dejó el boxeo tras un combate en que casi perdió la vista derecha.
Vive donde manda el trabajo: hoy en una habitación alquilada cerca del apartamento, antes en el sofá de una pensión en Milán, antes aún en una casa de dos habitaciones en el puerto. Cuando tiene libre, va al gimnasio más viejo del barrio, con el saco remendado y el ring de cuerdas gastadas, y entrena en silencio durante horas. Toma café fuerte en taza esmaltada, sin azúcar, y come de pie, mirando la puerta.
Es alto y ancho, de nariz achatada, pelo negro corto, barba sin afeitar y ojeras hondas. Tiene las manos grandes, con los nudillos marcados, y sabe como nadie cerrarlas. Responde corto, desconfiado, sin desperdiciar una palabra, y mira más al suelo que a la persona que tiene delante. Cuando se irrita, no grita: cierra los puños y espera a que el asunto pase.
Protege al banquero desde la fuga y cuenta que, a las 0:40, el patrón, que nunca daba un paso sin él, bajó solo, de traje, con el maletín negro que no soltaba, y dijo: un amigo viene a buscarme, quédate. Él se quedó. Dice que la intérprete salió a las 23:45 escondiendo un sobre grueso que el banquero le entregó en la cocina, y que el patrón tenía miedo de todo el mundo: se afeitó el bigote en el baño del avión, dormía con la luz encendida y lloró toda la tarde por la secretaria.
Zeno sabe que el guardaespaldas que se queda en el apartamento mientras el patrón sale solo parece haber fallado por un motivo u otro. Puede ser la culpa de un hombre que obedeció la orden equivocada. Puede ser alguien que dice que se quedó porque quedarse era más conveniente que explicar. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 186 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Ignazio SperandioEmpresario de la construcción de Roma que organizó la fuga del banquero, 51 años
Glenys ThornburyIntérprete inglesa contratada por agencia desde el martes, 31 años
