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La sala de pianola de la casa, con el álbum de recortes sobre la mesa
Odessa Vail

Odessa Vail

Madre y representante de la joven estrella Dolly Vail, 48 años

Odessa Vail tiene 48 años y administra la vida de su hija como si fuera un comercio. Nació en una ciudad pequeña del Medio Oeste, hija de un pastor severo, y aprendió pronto que el mundo pertenece a quien mantiene las cuentas en orden. Se casó joven, enviudó en 1916 y, desde que la niña tenía seis años, lleva sola su carrera: contratos, ensayos, vestidos, entrevistas, todo pasa por sus manos.

Vive en una casa sólida de dos plantas, en un barrio tranquilo, con una sala de pianola y cortinas de terciopelo siempre cerradas a medias al mediodía. Se levanta a las seis, toma café negro, revisa el periódico y pasa la mañana al teléfono con productores, costureras y fotógrafos. Guarda recortes de todas las críticas de su hija en un álbum de cuero, ordenados por fecha, y subraya a lápiz los elogios que considera merecidos.

Es alta y erguida, de rostro pálido y severo, mentón firme, pelo castaño canoso recogido en un moño alto. Viste de negro con cuello alto, con un broche de camafeo en el pecho, sombrero de fieltro y un bolso de cuentas apretado entre las manos. Habla con cortesía helada, sin alzar la voz, y trata a su hija como un negocio y a sí misma como una mártir a quien nadie agradece.

Dice que el director dirigió las cuatro últimas películas de su hija y que lo respetaba profesionalmente. Cuando la conversación llega al criado, Gaines, recuerda que tiene la llave de atrás, jura haberse ido a dormir temprano y que, cuando ella llegó a las 9:00, tenía serrín en los zapatos y cara de no haber pegado ojo. Sobre el noviazgo del director con la joven actriz, una niña de diecinueve y un hombre de cuarenta y nueve, habla con desdén: cosa de niña, que se pasa con la próxima película.

Odessa sabe que su frialdad es lo primero que la gente nota. Puede ser el autocontrol de una mujer que sostuvo sola a la familia. Puede ser alguien que sabe medir exactamente qué decir y qué callar. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.

El broche de camafeo que lleva en el cuello del vestido negro
El broche de camafeo que lleva en el cuello del vestido negro
El álbum de cuero donde guarda los recortes de todas las críticas
El álbum de cuero donde guarda los recortes de todas las críticas
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Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 184 de 200.

El caso

Los otros sospechosos