

Prosper Coudray
Hermano mayor del inventor, arquitecto en Dijon, 53 años
Prosper Coudray tiene 53 años y es el hermano mayor del inventor. Nació en Dijon, hijo de un maestro de obras, estudió arquitectura en París y volvió a su ciudad natal a los 28 para construir lo que su padre solo arreglaba. Durante veinte años fue el arquitecto más respetado del departamento, hasta que una obra suya se derrumbó el año pasado, y desde entonces carga la ciudad a cuestas, como quien carga un ladrillo que no soltó.
Trabaja en un taller de techo alto en el primer piso de una casa antigua de la calle de la Liberté, con un tablero enorme bajo la ventana, escuadras colgadas de la pared, una maqueta en yeso de una iglesia que no se construyó y una estufa de leña que humea. En invierno trabaja con guantes sin dedos. Vive en el piso de arriba, con su mujer, Clotilde, que le guarda la cena caliente hasta las diez.
Es alto y delgado, de pelo canoso peinado hacia atrás, barba corta canosa bien recortada y ojos hundidos de quien no duerme. Viste levita negra gastada en los puños, chaleco gris y corbata de lazo floja, y lleva un rollo de planos bajo el brazo. Formal, orgulloso, habla de su hermano menor con cariño y un punto de envidia, y del proyector como quien habla de un hijo que no tuvo.
Sobre la última noche de su hermano en Dijon, cuenta lo que oyó en el jardín de su casa, el lunes, a las 22:00, cuando Évariste y el mecánico Baptiste discutieron por la patente. Sobre la despedida en la estación, dice que lo acompañó hasta la puerta del vagón de primera y se fue antes del silbato, porque detesta las despedidas de estación. Por la mañana, pidió el libro del telégrafo, para ver si su hermano había mandado algo. Cuando el detective lo apremia y quiere saber dónde está su hermano, responde que, si lo supiera, estaría allí, y no aquí, y pide que le hablen bien.
Puede ser el duelo anticipado de un hermano que siempre vivió a la sombra del menor. Puede ser la compostura de quien esconde, bajo la levita, más que un chaleco gris. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 178 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Baptiste RouvièreMecánico del inventor y constructor de la cámara, 38 años
Séverine PothierTelegrafista de la estación de Dijon, 27 años
