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La cocina del barco, con la olla de hierro y el estante de especias
Jacinto Furtado

Jacinto Furtado

Cocinero del Constance, antiguo cocinero del Seraphine, azoriano de Faial, 38 años

Jacinto Furtado tiene 38 años y es cocinero del Constance. Nació en Faial, en las Azores, hijo de un tonelerotonelero Artesano que fabrica y repara barriles y toneles de madera., y entiende de barriles como pocos, porque creció entre duelasduelas Tablas curvas de madera que, unidas por aros, forman el costado de un barril. y aros de hierro. Está en el mar desde los 16 años y ha cocinado en seis barcos, para tripulaciones de todas las naciones. Antes de que el Constance lo recibiera, fue cocinero del Seraphine. Quien prueba su sopa de pescado con pimiento dice que es la mejor del Atlántico.

Cuando está en tierra, comparte una habitación con dos hermanos en una pensión del muelle de Nueva York, de techo bajo, suelo de tablas y un hornillo de hierro. En la pared colgó una estampa de santo y una red de pesca remendada. En la cocina del barco, tiene todo al alcance de la mano: una olla de hierro, una tabla cortada, un estante de especias y un farol de cristal. Duerme poco, mal, en la hamaca.

Es bajo y achaparrado, de piel morena curtida, pelo negro crespo con entradas, bigote espeso y un pendiente de aro de oro en una oreja. Viste camisa de lana gruesa a rayas y un delantal de lona mugriento atado a la cintura. Las manos gruesas tienen cicatrices de quemaduras. Desconfiado, religioso, habla con las manos y mezcla el portugués de las Azores con el inglés del muelle, y nunca pide perdón por ello.

Sobre el Seraphine, dice que fue su cocinero hasta la víspera de la partida y que conoce cada clavo del casco. Cuando subió a bordo en alta mar, notó que la bomba principal estaba desmontada en cubierta, sin la válvula de bronce, y la sonda tirada al lado. El bote había desaparecido, y la bodega apestaba a alcohol. Sobre Gibraltar, dice que declaró ayer y esperó en el pasillo, donde oyó a la hermana de la señora Wentworth preguntarle al escribano cuánto vale la parte del capitán en el barco. Cuando el detective exige saber lo que sabe, responde que sabe cocinar y rezar, y pide que no lo apresure.

Puede ser la cautela de un extranjero pobre, que aprendió a no meterse donde el capitán no llama. Puede ser el silencio de quien carga una historia que nadie creería. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.

El pendiente de aro de oro que lleva en una oreja
El pendiente de aro de oro que lleva en una oreja
El delantal de lona mugriento que se ata a la cintura
El delantal de lona mugriento que se ata a la cintura
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Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 177 de 200.

El caso

Los otros sospechosos