

Fernand Gilliéron
Sepulturero del pueblo, 61 años
Fernand Gilliéron tiene 61 años y es sepulturero del pueblo desde hace 28. Entró a los 33, cuando el viejo Bovard se rompió la pierna, y se quedó. Nació allí mismo, hijo de un leñador, y nunca vivió a más de una hora a pie del cementerio. Conoce el nombre y el año de cada persona enterrada en aquel suelo, y dice que sabe también de quién eran las manos que cargaron cada ataúd.
Vive en la casita de piedra junto a la puerta, con dos ventanas, una estufa de leña que humea cuando el viento viene del lago, una mesa de pino, un quinqué de queroseno y una mecedora heredada de su antecesor. En la pared colgó un calendario de la parroquia y una percha para el abrigo. Las herramientas están en el cobertizo de al lado, en fila. El lugar huele a tierra mojada y a leña, y jura que nunca ha olido otra cosa en casa.
Es alto, huesudo, de rostro largo y curtido por el sol, con cejas gruesas y barba sin afeitar. Viste un abrigo de lana marrón remendado en los codos, tirantes y botas de goma sucias de tierra oscura. La gorra de fieltro siempre está arrugada en sus manos, porque se la quita ante quien le habla. Callado, desconfiado, habla despacio y mira las botas. Los miércoles pasa el final de la tarde fuera del pueblo, en Vevey.
Enterró al maestro con sus propias manos el 4 de febrero, bajo la lluvia, y recuerda ese día como uno de los más fríos del invierno. La mañana del 2 de marzo, a las 7:00, encontró el panteón abierto y vacío. Cuenta lo que vio sin adornos: la cadena cortada, los surcos de neumático en la hierba, la marca fresca de cable de acero en el borde de piedra. Sobre el libro de registro del cementerio, en blanco desde el entierro, habla poco y cambia de tema.
Puede ser la reserva de un hombre sencillo, que desconfía de quien hace demasiadas preguntas. Puede ser el silencio de quien guarda algo tras las botas. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 171 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Tullio LanfranchiChófer y mecánico de la villa Haldenstein, 34 años
Mathilde RossierSecretaria del maestro Haldenstein, 38 años
