

Shun Morimoto
Repartidor de la tienda de bebidas del barrio, 19 años
Shun Morimoto tiene 19 años y anda en bicicleta por el barrio desde los 15. Nació en la propia Wakayama, hijo de una limpiadora y de un padre que desapareció cuando él era pequeño, y dejó el instituto técnico en segundo año para ayudar en casa. Entró en la tienda de bebidas del barrio por recomendación de un tío y se quedó. El patrón lo llama chaval, y él responde siempre con una reverencia.
Comparte un apartamento minúsculo de dos habitaciones con su madre, cerca de la vía del tren, donde el ruido de los vagones hace temblar el estante de vasos. Guarda dinero en una lata para comprar una moto usada y aún no sabe si tiene valor para gastarlo. Se levanta temprano, come arroz con huevo de pie y sale antes de que su madre despierte, dejando la nota de siempre. Reparte bebida, hielo y refrescos por la mitad de la ciudad, y conoce todas las puertas traseras.
Es delgado y alto, de rostro fino con granos en la barbilla y pelo negro revuelto con mechas teñidas de castaño, que el patrón detesta. Lleva la camiseta polo verde del uniforme con el nombre de la tienda bordado en el pecho, una gorra puesta del revés y una toallita colgada del cuello. Las zapatillas están gastadas. Es tímido y demasiado educado, responde mirando al suelo y dice «señor» a todo el mundo, incluso a quien tiene la mitad de su edad.
Sobre el sábado, su versión es corta. Dice que pasó el día repartiendo cerveza, hielo y refrescos para la asociación y para las casas de la calle, y que solo llegó al garaje del curry a las cinco de la tarde, para dejar el hielo. Antes de eso, jura, estaba en otra calle y no se acercó a la olla. Cuando el detective le pregunta qué vio, la mirada huye hacia la punta de las zapatillas.
Shun sabe que el más joven de la calle es siempre el primer sospechoso, y ya se acostumbró. Cuando la pregunta es directa, se ofende rápido, pero la ofensa tiene un temblor que no combina con la de un chico sin nada que esconder. Puede ser el miedo de quien nunca fue escuchado por nadie. Puede ser alguien que guarda algo y le tiene pavor al patrón. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 134 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Fumiko ArakawaCocinera del barrio, dueña de una tienda de comida para llevar, 58 años
Reiko TsujimuraVecina, tesorera de la asociación de vecinos, 37 años
