

Lonnie Garvin
Hijo adoptivo de Raskin y manitas de la sección 87 del sindicato, 41 años
Lonnie Garvin tiene 41 años y es el hijo de crianza de Raskin. Nació en un barrio obrero de Detroit, perdió pronto a su padre y fue acogido por el sindicato a los 9 años, cuando Raskin lo sacó de la calle, le dio casa, escuela y, más tarde, empleo. Creció a la sombra del jefe, aprendió con él a dar la mano y a bajar la voz, y nunca supo decir si aquello era afecto u obligación. Es el manitas de la sección 87 del sindicato, carga cajas, atiende la portería y resuelve lo que los otros olvidan.
Vive en un piso de dos habitaciones en Detroit, en un edificio de tres plantas cerca del río, con un sofá hundido, una nevera con imanes de pizzería, un televisor de tubo y una ventana al aparcamiento del edificio. En la pared de la sala colgó una fotografía en blanco y negro del sindicato, en la época en que Raskin aún reía. Cocina poco y come mucho, generalmente solo, delante de los partidos de baloncesto.
Es robusto, de rostro cuadrado con barba sin afeitar, pelo negro ondulado y patillas largas. Los ojos están hinchados de quien no durmió. Lleva polo azul marino apretado en los brazos y chaqueta de nailon del sindicato, con el emblema de un camión en el pecho. Emotivo, llama a Raskin el jefe, llora con facilidad y frunce el ceño cuando la conversación se acerca demasiado.
Sobre quién es para el jefe, responde que es el hijo de crianza, y que cualquiera puede decir quién lloró más aquel día. Sobre el miércoles por la mañana, dice que cargó cajas en el sindicato, en Detroit, como todos los días. Nadie repara en él, afirma, porque es solo el chico del jefe. Cuando el detective le pregunta quién cree que hizo desaparecer a Raskin, señala a la escritora de Nueva York, que tiene horas de cinta del jefe hablando del fondo de pensiones. Gente que vende secretos, comenta, desaparece así.
Puede ser el dolor genuino de un hijo que no sabe vivir sin el padre que lo crio. Puede ser la emoción de quien usa las lágrimas para huir de la pregunta siguiente. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 179 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Cormac KilbaneDueño de una agencia de limusinas en Pontiac y secretario informal de Raskin, 61 años
Delores RuddickPeriodista de Nueva York contratada para escribir la autobiografía de Raskin, 38 años
