Confessd
Volver
El reservado de terciopelo del restaurante elegante, donde cena con los admiradores
Vibeke Thorsager

Vibeke Thorsager

Bailarina danesa que se presenta como "Anjali", dueña de la suite 112, 40 años

Vibeke Thorsager tiene 40 años y se presenta como Anjali, bailarina de pasos que asegura heredados de un templo lejano. Nació en Aarhus, en Dinamarca, hija de un comerciante de pieles, y dejó la casa a los 18 con un violinista de paso. Teatral y seductora, miente con una sonrisa y cambia de tema hablando de su propio arte. El escenario hoy la ha olvidado, y vive de admiradores y deudas.

Suele cenar en un reservado forrado de terciopelo de un restaurante elegante cerca de la avenida, donde el maître ya sabe que pide el mismo champán, llega siempre pasada la hora y se va antes de la cuenta. En las paredes del reservado, espejos con marco dorado, un candelabro de plata y una cortina que se cierra con un tirón de cuerda. Dice que la vida es un escenario, y que un buen escenario necesita público y una salida discreta.

Es alta y de porte majestuoso, de pelo negro teñido recogido en un moño bajo con un peine de perlas, ojos oscuros delineados con kohl y pintalabios rojo oscuro. Lleva una bata de seda verde esmeralda bordada con pavos reales sobre un vestido negro, un collar largo de cuentas de ámbar y guantes blancos largos. Habla despacio, con un acento que cambia según el interlocutor, y se toca el cuello a cada pregunta, como quien comprueba un collar.

Sobre el trabajo con el capitán, su versión es la de una artista patriota: se ofreció en diciembre, porque una artista entra en salones donde ningún soldado entra. El capitán le prometió mucho y le pagó en elogios. Sobre el sobre de los nombres, dice que lo leyó una vez, lo memorizó como se memoriza una coreografía y lo quemó en el cenicero, porque el papel en una habitación de hotel es peligro. Con la ciudad a oscuras y el hotel lleno de gente yendo y viniendo, nadie puede confirmar con certeza dónde estuvo cada uno a cada hora.

Vibeke sabe que una extranjera, artista y solitaria, es el tipo de mujer en quien una ciudad en guerra piensa antes que en la verdad. Cuando el detective la acusa, la sonrisa se mantiene intacta, pero las frases se acortan, y pide que le hablen como se habla a una dama. Puede ser el orgullo herido de una ciudadana de un país neutral. Puede ser alguien que ensaya la indignación como ensaya un paso. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.

La bata de seda verde esmeralda bordada con pavos reales
La bata de seda verde esmeralda bordada con pavos reales
El collar largo de cuentas de ámbar que toca al hablar
El collar largo de cuentas de ámbar que toca al hablar
Jugar

Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 160 de 200.

El caso

Los otros sospechosos