

Donatella Cornaglia
Ingeniera jefa de aerodinámica de la Scuderia Ardesia, autora del dossier técnico, 41 años
Donatella Cornaglia tiene 41 años y es la ingeniera jefa de aerodinámica del equipo. Nació en Biella, en el Piamonte, hija de un tejedor de lana y de una profesora de matemáticas, y eligió la ingeniería a los 15, tras ver a su padre explicarle a un telar por qué se rompía el hilo. Se graduó en el Politécnico de Turín, pasó cinco años en un túnel de viento y hoy dirige un equipo de veinte personas. Habla en números y se irrita con quien llama a la aerodinámica corazonada.
Vive sola en un piso luminoso del barrio de San Salvario, en Turín, con una mesa de dibujo pegada a la ventana, una estantería ordenada por tamaño de lomo y un gato gris que duerme sobre las carpetas. Prepara el café en la cafetera italiana, lee informes aerodinámicos antes de dormir y riega, los domingos, un limonero en maceta que se niega a dar fruto. Dice que la vida personal es como un modelo: solo funciona si el resto no se mueve.
Es delgada y alta, de rostro fino con ojeras, pelo negro corto y hebras blancas en las sienes. Lleva gafas de montura rectangular negra, polo gris pizarra del equipo con acreditación en el pecho, reloj de acero en la muñeca y un portaminas detrás de la oreja. Anda rápido, con los codos pegados al cuerpo, y habla mirando un punto por encima del hombro del interlocutor, como quien revisa un gráfico que nadie más ve.
Sobre el trabajo, su versión es la de una autora: tres meses reuniendo dibujos, túnel de viento y datos de pista para armar ella sola el dosier de 780 páginas del coche. Existe una copia impresa, la suya, guardada en la caja fuerte. La carpeta digital solo se abre en dos terminales, y ella sabe cuáles. Con la fábrica llena de porterías y de terminales abiertos a ochenta personas, nadie puede confirmar con certeza quién tocó qué papel.
Donatella sabe que la autora del dosier es la primera persona a quien la policía pregunta quién lo vio. Cuando el detective sugiere que vendió su propio trabajo a los ingleses, la respuesta es gélida, y dice que solo volverá a hablar cuando haya una prueba. Puede ser la furia de una ingeniera que ve la obra de tres meses en manos enemigas. Puede ser alguien que usa el rigor como escudo. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 157 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Ugo PesaventoExjefe de mecánicos de boxes, hoy en desarrollo de rendimiento en la fábrica, 49 años
Sabrina OddoneCoordinadora de logística de la Scuderia Ardesia, 33 años
