

Honoré Gauthier
Chatarrero de Marsella que pujó por la torre, 52 años
Honoré Gauthier tiene 52 años y es chatarrero en Marsella. Ancho y barrigón, de rostro quemado por el sol y mejillas rojas, bigote canoso espeso y pelo ralo peinado hacia atrás con brillantina, es hablador y expansivo y quiere parecer grande ante los parisinos, que lo tratan como a un carretero. Vino a París por un negocio, dice, y siete mil toneladas de hierro no aparecen dos veces en la vida de un chatarrero.
Vive en una casa alta y rosada cerca del Vieux-Port, con un balcón de hierro forjado sobre una calle estrecha, tendederos de ropa cruzando las ventanas vecinas y el olor a sopa de pescado subiendo de la planta baja. Dentro de casa hay un reloj de pared que se atrasa, una mesa de hule y una olla de hierro que siempre está al fuego. Toma el café en el balcón por la mañana, con el periódico del día anterior, y comenta la vida ajena en voz alta para quien pasa.
Viste un traje de lino beige, arrugado y apretado, pajarita torcida y un sombrero de paja que lleva en las manos, girándolo por el ala. Tiene las manos gruesas de trabajador, con un anillo de oro gastado en el dedo, y una risa que llena el pasillo. Saluda a todo el mundo como si fuera un viejo conocido, y cobra la misma confianza a cambio.
Sobre la semana en París, su versión es la de quien perdió el tiempo corriendo detrás de un hombre: negoció, paseó, estrechó manos, y cree haber sido el último en darse cuenta de que algo andaba mal. Recuerda al subdirector como un sujeto de aire elegante, de voz grave, que lo hizo sentirse importante por un instante. No se lleva ni un céntimo de esta historia, repite, y pide al detective que baje el tono.
Cuando la pregunta sugiere que era socio del falso subdirector, Honoré responde que perdió la semana entera detrás del hombre y que nadie lo ofende así sin pagarlo. La risa que llenaba el pasillo se deshace, y aprieta el sombrero de paja: ¿rebeldía de comerciante engañado o bravata de quien necesita parecer grande?


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 146 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Simone LachaudMecanógrafa del hotel que pasaba a máquina las cartas del ministerio, 29 años
Fabrice MontclairSecretario particular del subdirector Bellegarde, 36 años
