

Percival Dunmore
Preparador del museo de historia natural, 27 años
Percival Dunmore tiene 27 años y es el preparador del museo de historia natural. Delgado y pálido, de ojeras hondas, pelo rubio lacio partido al medio y gafas redondas de montura fina, es tímido y meticuloso, habla bajo y solo se anima cuando el tema es hueso y diente. Entró en el museo hace seis años, barriendo el suelo, y hoy el profesor lo deja tocar los dientes.
Trabaja antes que todos y sale después de todos. Su almuerzo es un pan con queso comido a solas, en un banco del salón principal del museo, entre vitrinas de conchas fósiles, amonites y aves disecadas, donde la luz del lucernario cae en cuadrados sobre el suelo. Dice que no tiene otra cosa en la vida, y lo dice sin queja, como quien lee la etiqueta de un cajón.
Lleva un delantal de lona manchado sobre una camisa de cuello abierto, con las mangas arremangadas, y tiene las manos manchadas de marrón y una lupa de joyero colgada del cuello. Cuando el profesor entra en la sala, se mete las manos en los bolsillos del delantal. Tiene la costumbre de acomodarse las gafas con el nudillo y de no mirar a los ojos a quien le dirige la palabra.
Sobre la mandíbula, su versión es la de quien sabe exactamente lo que vio: rayas paralelas y rectas en los dos molares, un desgaste demasiado plano, como el de una mesa, y en la raíz de uno de ellos una masa marrón tapando un agujero, algo que la naturaleza no hace. Fue él quien dio la alarma, y lo dice con una punta de orgullo que no logra esconder.
Cuando la pregunta sugiere que tiñó los huesos para engañar al profesor, Percival responde que fue él quien dio la alarma y que, si hubiera querido engañar a alguien, se habría quedado callado. Esconde las manos manchadas en los bolsillos del delantal y se acomoda las gafas con el nudillo: ¿dolor de empleado fiel o recelo de quien tiene algo que esconder?


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 144 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Horace WimbleyAbogado de Sussex y coleccionista aficionado, descubridor del cráneo, 48 años
Edwina ThraleGeóloga y fotógrafa que registraba las capas de la gravera, 34 años
