

Baltasar Iglesias
Conserje nocturno del Hotel Miramonte, exiliado español, 61 años
Baltasar Iglesias tiene 61 años y es conserje de noche del Hotel Miramonte desde hace catorce. Nació en una aldea de Galicia, hijo de un carpintero, estudió hasta los quince y trabajó en hoteles de Vigo antes de la guerra. Republicano, salió de España en 1939, a los 37 años, pasó diez años en Francia y llegó a Caracas en 1949 con un solo traje. Todavía habla con el acento gallego que no ha perdido en 24 años de exilio, y dice que nunca lo perderá.
Vive en una habitación alquilada en una casa de familia en San Bernardino, a cinco minutos a pie del hotel, con una cama estrecha, un armario de madera oscura, una mesa con una tetera de aluminio y una radio de válvulas que escucha bajito cuando vuelve, por la mañana. En la pared, una fotografía desvaída de una aldea a orillas de la ría. Duerme de día, con las persianas cerradas, y se levanta a tiempo de lustrar los zapatos antes del turno.
Viste el uniforme azul marino de conserje, con botones dorados y un bordado en la solapa, pajarita negra y pelo blanco peinado hacia atrás con brillantina. Es bajo, delgado, de bigote fino canoso, y habla bajo, con la formalidad de otro tiempo. Llama señor y señora a los huéspedes, incluso a los que lo tutean. Se enorgullece de no olvidar un nombre, y la casa lo sabe.
Sobre los falsos policías, cuenta lo que recuerda con precisión de relojero. Pidieron el 218 por el número, a las 5:50, y no el nombre del huésped. En su libro, la delegación del club es un solo bloque, catorce habitaciones en el segundo piso. Comprobó la placa dorada bajo la lámpara, número y retrato, y todo estaba en orden. Preguntado cuánto le pagaron por dejar subir a los hombres, responde que ni un céntimo, y que su sueldo es lo único que entra en ese bolsillo.
Puede ser el orgullo herido de un hombre que hizo toda la vida el mismo trabajo sin un fallo. Puede ser la formalidad de quien aprendió que, en el exilio, es mejor decir poco. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 172 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Efraín MendibleOficial de enlace del comité organizador del torneo, 29 años
Consuelo IbargurenSecretaria de la delegación del Club Cibeles, 41 años
