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El cuarto pequeño en el último piso, con la maleta roja y las postales
Zuzana Hlinková

Zuzana Hlinková

Au pair eslovaca de la familia Rutledge, 23 años

Zuzana Hlinková tiene 23 años y cuida de los dos niños de los Rutledge desde hace catorce meses. Nació en Košice, en el este de Eslovaquia, hija de una maestra y de un mecánico de tranvía, y vino a Estados Unidos con el inglés de las clases del colegio y la idea de conocer América. Cuenta que conocer América desde dentro de una sala de interrogatorios no estaba en el plan.

Duerme en un cuarto pequeño en el último piso de la casa, con una ventana al patio, una cama estrecha, una maleta roja que todavía no ha deshecho del todo y postales pegadas en la pared. Se levanta a las seis para preparar la merienda de los niños, lleva a la pequeña a la parada del autobús escolar y pasa la tarde jugando en el patio. Por la noche llama a su madre, en Košice, cuando allí ya es la hora de su café.

Es baja, de rostro redondo, con ojos azules grandes, pelo rubio oscuro recogido en una coleta alta y flequillo recto. Lleva camiseta de rayas marineras, peto vaquero, zapatillas blancas y pulseras de hilo de colores que le hicieron los niños. Habla mucho, con acento fuerte, y ríe de nervios cuando la conversación se pone seria, lo que ella misma sabe que queda mal.

Sobre la noche de la cena, su versión es detallada: a las 21:00 subió a acostar a los niños, leyó dos cuentos, la pequeña pidió un tercero, y solo bajó a las 21:40. De la cena solo oyó las risas. Dice que no tiene idea de lo que hace el doctor en el laboratorio, que cambia pañales y hace bocadillos, y que no conoce a nadie de su país que se interese por papeles de bombas.

Zuzana sabe que una muchacha extranjera, sola, que llama al exterior de madrugada, es el retrato que cualquier sospecha quiere ver. Cuando el detective dice que vendió los secretos del doctor, los ojos azules se le llenan de agua y pregunta si es porque habla con acento. Puede ser el dolor honesto de quien se siente señalada por su pasaporte. Puede ser alguien que llora pronto para no explicar el resto. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.

La camiseta de rayas marineras que usa casi todos los días
La camiseta de rayas marineras que usa casi todos los días
Las pulseras de hilo de colores que hicieron los niños
Las pulseras de hilo de colores que hicieron los niños
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Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 163 de 200.

El caso

Los otros sospechosos