

Mireya Solórzano
Marchante de Long Island, 56 años
Mireya Solórzano tiene 56 años y una agenda que, según ella, abre cualquier puerta de Manhattan. Nació en Guadalajara, México, hija de una dueña de pensión y de un conductor de autobús, y llegó a Estados Unidos a los 19 para trabajar de recepcionista en una casa de subastas. Aprendió el oficio oyendo hablar de arte a los demás y guardando lo que oía, y hoy llama querido a todo el mundo.
Vive en una casa amplia de las afueras, de salón forrado de terciopelo y aparador lleno de teteras de plata, con retratos de familia en marcos dorados y un piano que nadie toca. Le gusta recibir. Sirve oporto a quien cruce la puerta y cuenta historias de coleccionistas con tanta riqueza de detalles que el oyente se olvida de preguntar de quién se trata.
Tiene la piel morena clara, el pelo castaño oscuro recogido en un moño bajo impecable y el pintalabios color vino siempre renovado. Viste un abrigo de lana color camello, guantes de cuero marrón y, en la solapa, un broche de oro en forma de pájaro. La sonrisa de anfitriona nunca se desvanece, ni siquiera cuando la conversación se pone áspera, y la voz cálida baja de tono cuando quiere que le crean.
Dice ser marchantemarchante Persona que compra y vende obras de arte como profesional, a menudo como intermediaria entre coleccionistas y galerías. y que desde hace doce años hace de puente entre un coleccionista muy discreto y Haverford. Vino a calmar al señor Wexley, no a ser interrogada. Comenta que Delphine examinaba los lienzos con una lupa dorada y que, últimamente, el restaurador de la galería anda un poco raro. Cuando la conversación gira hacia el coleccionista, baja la voz y dice que paga para no tener nombre.
Mireya sabe que su nombre figura en todas las notas de procedencia. Cuando el detective la acusa sin un papel en la mano, habla de doce años de reputación y pide abogado. Puede ser la firmeza de quien tiene un nombre limpio que defender. Puede ser alguien que ensayó mucho la indignación ante un pasillo vacío. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 140 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Delphine AubryDirectora de la galería, 62 años
Guo WeimingRestaurador de marcos autónomo, 52 años
