

Paolo Vianello
Conserje del teatro, 63 años
Paolo Vianello tiene 63 años y trabaja como conserje del teatro desde hace treinta y cuatro. Nació en Burano, la isla de las casas de colores, hijo de un pescador y de una encajera, y llegó a Venecia a los 19 en busca de empleo. Conoce las escaleras, los pasillos y los sótanos del teatro como la palma de su mano.
Vive en un apartamento pequeño en Cannaregio, en el tercer piso de un edificio sin ascensor, con una ventana sobre un canal estrecho y una cocina donde cabe él y uno más. Tiene una estufa de hierro, una radio vieja siempre sintonizada en ópera y una televisión que rara vez enciende. Cena temprano, se acuesta temprano y se despierta antes del sol, sin despertador, como hacía su padre.
Tiene el rostro curtido, el pelo canoso ralo y un bigote grueso amarillento. Lleva una boina de lana azul marino y un abrigo de lana marrón gastado, con un remiendo en el codo, que cosió su esposa y que jura no cambiar jamás. Desconfiado, habla poco y responde mirándose las manos, como si esperara que ellas lo confirmaran.
Sobre la noche del incendio, su versión es de rutina: cerró el teatro a las 20:30, como cada noche, puerta principal, la del escenario y la del canal, y después nadie debía estar dentro. Cuando empezó el fuego, estaba en la garita de la entrada, cenando pan con mortadela, y a las 21:00 vio salir el humo por las tejas y llamó a los bomberos. Recuerda que el canal de al lado estaba seco, drenado para limpieza, y los barcos quedaron varados en el barro.
Paolo responde a las preguntas con frases cortas y cambia de postura en la silla cuando la conversación se acerca al desván. Puede ser el pudor de un viejo empleado que teme perder el trabajo por un descuido cualquiera. Puede ser el silencio de quien guarda más de lo que dice. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 106 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Marina ZorziSoprano de la compañía, 39 años
Dario FurlanDueño de la empresa eléctrica de la obra, 44 años
