

Pia Rinaldi
Pintora, novia de Marco, 19 años
Pia Rinaldi tiene 19 años y pinta desde que aprendió a sostener un pincel. Nació en Trastevere, en Roma, hija de una costurera y de un taxista que nunca entendió para qué servía un cuadro. Dejó el liceo en segundo año, recibió un sermón de su padre y una caja de pinturas de su madre, y empezó a vender pequeños retratos a los turistas en la Piazza Navona, donde conoció a la mitad de los muchachos de quienes hoy se despide con ironía.
Vive en un estudio estrecho en el último piso de un edificio ocre, con un balcón diminuto lleno de macetas de albahaca y un caballete que ocupa más espacio que la cama. Los vecinos se quejan del olor a pintura y del cigarrillo, y ella se queja del ruido de los vecinos. Las paredes están cubiertas de bocetos al carbón sujetos con alfileres, y en el suelo hay una toalla manchada de azul que se niega a lavar.
Tiene el pelo castaño oscuro largo, ondulado, con flequillo, ojos grandes delineados de negro y las manos siempre salpicadas de pintura azul. Viste blusa campesina blanca bordada bajo un chaleco de ante, lleva varias pulseras de cuentas en la muñeca y fuma sin parar. Es rebelde, irónica, desconfía de la policía por principio, y cubre la ternura con sarcasmo.
Sobre su novio, su versión es corta: están juntos desde la primavera, él posó para un cuadro suyo y nunca más se fue. Dice que el abuelo de Marco la llama gitana y que Marco no le tenía miedo ni a un tren en marcha, y que ese era su problema. Sobre la última noche, cuenta que estaba en el bar de la Piazza Navona, como siempre, y se fue de madrugada, diciendo que quería caminar.
Pia habla de la desaparición con la voz seca de quien decidió no llorar delante de un policía. Puede ser la lealtad desafiante de una novia que solo quiere recuperar al muchacho. Puede ser la muralla de alguien que sabe que cada frase puede usarse en su contra. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 104 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Fletcher CraneNegociador contratado por el abuelo, 52 años
Corrado LupoFotógrafo de revista, 38 años
