

Lowell Danvers
Chofer y guardaespaldas de la familia Kingsmill, 44 años
Lowell Danvers tiene 44 años y es chófer y guardaespaldas de la familia Kingsmill. Nació en Oakland, hijo de un estibador del puerto, practicó boxeo aficionado en su juventud y conserva del deporte la nariz torcida y el hábito de mantenerse siempre un paso por delante de la persona a quien acompaña. Trabaja para la familia desde hace nueve años y conoce a Delia desde que ella tenía diez, cuando la llevaba y la traía de la escuela.
Vive en una casa antigua de dos plantas en Oakland, con un salón de suelo de madera que cruje, un sofá marrón cubierto con una manta de lana y una radio que enciende bajito. Comparte la casa con una hermana viuda, que cocina, y con un perro viejo de ojos tristes. Se acuesta temprano en los días libres y, en los días de servicio, solo llega a casa después de medianoche, con la alfombrilla mojada por la lluvia.
Es corpulento, con el rostro ancho y enrojecido, nariz de boxeador y pelo canoso cortado al rape. Viste un traje oscuro barato, con la corbata floja, bajo un abrigo azul marino, y guarda una libretita de tapa negra y un lápiz en el bolsillo de la camisa. Es seco, desconfiado, y habla como quien da parte: frases cortas, hora, lugar, nombre, y ninguna opinión que nadie haya pedido.
Sobre la puerta del edificio, su versión es objetiva: desde septiembre está en el coche de las 18:00 a medianoche, por orden del señor Kingsmill, y anota cada matrícula y cada visita en un cuaderno que el patrón lee los domingos. Cuenta que le tomó el hábito de llevar a la niña de aquí para allá desde que tenía diez años, y que nunca vio un problema que no pudiera resolverse con atención.
Lowell sabe que el hombre que vigila la puerta y anota todas las visitas es el primero a quien se pregunta cómo fue posible el secuestro. Cuando el detective lo acusa de haber vendido a la chica, responde, ofendido, que la llevó de aquí para allá desde los diez años y que pueden detenerlo por descuido, pero no por traición. Puede ser el orgullo herido de un guardaespaldas fiel. Puede ser alguien que protege un secreto menor. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 170 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Graham SutcliffeAyudante de filosofía en la universidad y prometido de Delia, 26 años
Corinne AbernathyEstudiante de bellas artes y vecina de Delia en el apartamento 3, 23 años
