

Aristide Montané
Anticuario del Vieux-Nice y cliente de la caja n.º 112, 46 años
Aristide Montané tiene 46 años y vende muebles y porcelana antigua en una tienda estrecha del Vieux-Nice que fue de su padre. Nació en Grasse, en la región de los perfumistas, hijo de un ebanista y de una bordadora, y pasó doce años en el ejército como sargento zapadorzapador Soldado de ingenieros que cava trincheras y túneles, despeja obstáculos y maneja explosivos., de donde salió con la manía de contar pasos y medir puertas. Dice que sabe abrir un puente y tasar una cómoda Luis XV, y que las dos habilidades tienen más en común de lo que parece.
La tienda está en una calle de piedra, con el escaparate lleno de teteras, candelabros y relojes que no vende, y una trastienda donde arregla lo que se lleva a casa. Vive en un piso pequeño encima, de suelo que cruje, con una estantería de libros de arte, un tocadiscos de jazz y una ventana sobre los tejados rojos. Toma el café de pie, con chaqueta, y cierra la tienda a la hora que quiere.
Es delgado y anguloso, de rostro bronceado y curtido, con un bigote fino recortado, pelo oscuro peinado hacia atrás con brillantina y canoso en las sienes, y ojos claros atentos. Viste camisa de lino beige de cuello abierto, chaqueta clara de verano, reloj de acero y un anillo de sello en el meñique. Es elegante, irónico, habla de arte y de honor como quien da lecciones y trata a la policía con cortesía helada.
Sobre el banco, cuenta que alquila una caja fuerte allí por el mismo motivo que todo el mundo: papeles de familia y las joyas de su madre, porque un anticuario no duerme con oro encima de la tienda. Sobre la noche del crimen, su versión es la de un hombre que no debe explicaciones. Cuando el detective pregunta quién más anda por las cloacas bajo la avenida, señala al hombre de la compañía de alcantarillado del sector, que desde julio circula en una moto roja nueva, con sueldo de empleado.
Aristide sabe que un cliente del banco que fue zapadorzapador Soldado de ingenieros que cava trincheras y túneles, despeja obstáculos y maneja explosivos. es el tipo de hombre de quien se desconfía al ver un túnel. Cuando el detective dice que cavó y vació las cajas fuertes, hace girar el anillo del meñique y responde que es cliente, no topo, y que solo habla en presencia del abogado de la familia. Orgullo de comerciante, o cortesía helada de conversación ensayada: el anillo gira sin prisa.


Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 195 de 200.
El caso
Los otros sospechosos
Pascaline RoubaudSubdirectora encargada de la sala de cajas fuertes, 51 años
Marius AgostiniCapataz de la compañía de alcantarillado en el sector de la avenida, 38 años
