Confessd
Volver
La cocina estrecha del apartamento de ladrillo visto en Brooklyn
Jerome Tibbs

Jerome Tibbs

Conserje del Hotel Larkspur, 34 años

Jerome Tibbs tiene 34 años y es conserje del Hotel Larkspur desde la inauguración, hace seis años. Cordial y discreto, conoce a cada huésped por su nombre y por su manera de pedir el coche. Nunca tuvo una queja en su ficha, y lo dice sin levantar la voz, como quien lee un boletín.

Creció en Queens, hijo de una enfermera y de un conductor de autobús, y aprendió pronto que una sonrisa bien colocada abre más puertas que una queja. Hoy vive en un pequeño apartamento de Brooklyn, de ladrillo visto, con una cocina estrecha donde la tetera está siempre caliente, un sillón gastado vuelto hacia la ventana y una estantería de guías de viaje de ciudades que aún no visitó. Llega al trabajo una hora antes, atraviesa el parque a pie y lustra los zapatos en su propia cocina.

Viste traje de conserje gris plomo, corbata verde oscuro y las llaves doradas cruzadas en la solapa, que lustra con el pulgar cuando piensa. Tiene la cabeza rapada, la barba corta bien perfilada y el rostro ancho y simpático. La postura es erguida, de quien pasa el día de pie, y las manos nunca están quietas. Habla bajo, elige cada palabra y llama «señor» al detective.

Sobre la huésped de la suite 1104, su versión es la de quien lo vio todo y comenta poco: ella nunca dejó una tarjeta registrada, la cuenta pasó de treinta mil dólares y se fue pagando con comprobantes de transferencia que su banquero mandaba por correo electrónico. La gerencia lo aceptaba porque ella parecía dueña de medio Manhattan. Daba billetes de cien al botones, a la camarera y al chico del coche, y nadie allí quería perder a esa huésped.

Cuando la pregunta sugiere que ayudó a la huésped a dar el golpe, Jerome responde que son seis años en la casa y que carga maletas, no falsifica bancos. Lustra la solapa con el pulgar, despacio, y el silencio que queda después de la frase pesa más que ella: ¿orgullo de quien nunca manchó su ficha o cautela de quien elige lo que dice?

Las llaves doradas cruzadas que lustra en la solapa
Las llaves doradas cruzadas que lustra en la solapa
Los zapatos negros que lustra en la cocina
Los zapatos negros que lustra en la cocina
Jugar

Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 141 de 200.

El caso

Los otros sospechosos