Confessd
Volver
La sala de paneles de roble en la City, frente al reloj de la iglesia
Basil Vesey

Basil Vesey

Marido de Leonora, comandante de la reserva y financiero en la City, 37 años

Basil Vesey tiene 37 años y es comandante de la reserva y financiero en la CityCity Distrito financiero de Londres, donde están los bancos, la bolsa y las grandes empresas de inversión.. Nació en Surrey, hijo de un coronel, estudió en Harrow y salió del colegio directo a la guerra, donde sirvió como aviador. Volvió condecorado y callado, abrió una pequeña correduría con un socio y, en pocos años, pasó a administrar la fortuna de la mitad de los clubes de Londres. Conoció a Leonora en una cena en 1919 y se casó con ella seis meses después.

Pasa los días en una sala de paneles de roble en el segundo piso de un edificio de la CityCity Distrito financiero de Londres, donde están los bancos, la bolsa y las grandes empresas de inversión., frente a la bolsa, con un escritorio de caoba, un teléfono negro de dos piezas, una estantería de libros de contabilidad y un sillón de cuero verde. Una ventana alta da al reloj de una iglesia. Su club, el Army and Navy, sirve el almuerzo a las 12:30. En casa, le gusta decir que duerme en cama de campaña, y duerme de verdad.

Es alto, atlético, de postura militar, rostro guapo y cerrado, bigote corto recortado y pelo castaño corto con raya al lado. Viste traje de tweed gris bien cortado, corbata de regimiento y reloj de pulsera de cuero. Entre los dedos, un cigarrillo apagado, que rara vez enciende. Frío, seco, demasiado educado, detesta el escándalo más de lo que detesta el desorden.

Sobre la pelea con su mujer, es directo. Dice que discutieron el viernes por la mañana porque él dijo que quería el divorcio. Lo dijo, cogió el sombrero y se fue a la CityCity Distrito financiero de Londres, donde están los bancos, la bolsa y las grandes empresas de inversión.. No se enorgullece del tono, pero se niega a fingir un matrimonio que acabó. Sobre Roderick Wraxall, el agente de ella, comenta que ella confía más en el otro que en su marido, y que quizá con razón. Cuando el detective afirma, sin pruebas, que se libró de su mujer, le pide al hombre que se controle.

Puede ser la dignidad de un oficial que no sabe mostrar dolor y prefiere la cortesía seca. Puede ser el hielo de quien ya tiene preparada cada respuesta. El detective tendrá que decidir cuál de las dos.

La corbata de regimiento de rayas sobrias
La corbata de regimiento de rayas sobrias
El reloj de pulsera de cuero que consulta sin parar
El reloj de pulsera de cuero que consulta sin parar
Jugar

Los casos se desbloquean en orden, como niveles. Este es el caso 174 de 200.

El caso

Los otros sospechosos