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Inspirado en un caso real

Los espías rusos "ilegales" en Estados Unidos

Estados Unidos, 2010

Este caso es una obra de ficción. Los personajes, nombres, lugares y acontecimientos del juego no retratan a personas reales. El relato de abajo es un resumen factual, con fuentes públicas, del caso que sirvió de inspiración.

Durante más de una década, el FBI siguió, en la llamada Operación Ghost Stories, a una red de agentes del SVR, el servicio de inteligencia exterior de Rusia, que vivían en Estados Unidos como ciudadanos comunes, sin cobertura diplomática. Con documentos falsificados y, en algunos casos, identidades robadas, se casaban, compraban casas, criaban hijos y estudiaban en universidades estadounidenses, tratando de acercarse a académicos, financieros y personas vinculadas al gobierno. Una de las parejas vivía en Montclair, Nueva Jersey; otras, en Yonkers, Cambridge y el norte de Virginia. El hombre que usaba el nombre de Juan Lazaro habría armado el personaje con la partida de nacimiento de un niño uruguayo muerto a los tres años.

Para enviar información a Moscú, los agentes escondían mensajes dentro de fotos digitales publicadas en internet, con un programa hecho en Rusia que pedía una contraseña de 27 caracteres, hallada anotada por el FBI. También usaban tinta invisible, radio de onda corta y redes inalámbricas privadas: en 2010, Anna Chapman abrió su laptop en un café de Nueva York para intercambiar datos con un funcionario ruso que pasaba en coche. En encuentros rápidos, intercambiaban bolsos iguales en una escalera de estación, y un intermediario enterraba dinero en un terreno del interior del estado de Nueva York que otra pareja desenterró dos años después. Ninguno llegó a obtener documentos secretos.

Fuentes

En el juego

Hortensia Azul

Un suburbio de Nueva Jersey, jueves 24 de junio de 2010, 22:00. En la calle de los Arces, de céspedes recortados y buzones idénticos, la sala del ingeniero Elmer Rutledge huele a café frío y a miedo.

El 27 de junio de 2010, el FBI detuvo a diez agentes; un undécimo, el intermediario conocido como Christopher Metsos, fue arrestado en Chipre y huyó tras pagar la fianza. El 8 de julio, los diez se declararon culpables de actuar como agentes de un gobierno extranjero sin registrarse, y el día 9 fueron llevados a Viena y canjeados por cuatro personas presas en Rusia, entre ellas Sergei Skripal. El vecindario se asombró: según la prensa de la época, un vecino de la pareja de Montclair bromeó con que no podían ser espías, "mire lo que hizo con las hortensias".