El secuestro de Alfredo Di Stéfano
Caracas, Venezuela, 1963
Este caso es una obra de ficción. Los personajes, nombres, lugares y acontecimientos del juego no retratan a personas reales. El relato de abajo es un resumen factual, con fuentes públicas, del caso que sirvió de inspiración.
En agosto de 1963, el Real Madrid estaba en Caracas para disputar la Pequeña Copa del Mundo de Clubes, torneo amistoso con Porto, São Paulo y Millonarios, y se alojaba en el Hotel Potomac, en el barrio de San Bernardino. Poco antes de las 6:00 del sábado 24 de agosto, la recepción llamó a la habitación que el argentino Alfredo Di Stéfano compartía con el defensa José Santamaría para avisar de que había policías esperando. Él pensó que era un error y no bajó. Poco después llamaron a la puerta: un empleado del hotel y tres hombres que se presentaron como policías se lo llevaron.
En el coche, a punta de pistola, el crack supo que era un secuestro. Por la tarde, las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), guerrilla venezolana, reivindicaron la acción ante la prensa. El comando estaba dirigido por Paúl del Río, pintor de origen cubano e hijo de republicanos españoles, que usaba el nombre de guerra Máximo Canales. No hubo petición de rescate: el objetivo era llamar la atención del mundo contra el gobierno de Rómulo Betancourt y contra la dictadura de Franco. Di Stéfano fue llevado de un escondite a otro, bien alimentado, con naipes y dominó, y escuchó por la radio al Real Madrid jugar sin él el domingo.
Fuentes
- infobae.com/historias/2023/08/24/a-60-anos-del-secuestro-de-alfredo-distefano-la-operacion-guerrillera-que-mantuvo-cautivo-al-crack-del-real-madrid/
- en.wikipedia.org/wiki/Alfredo_Di_St%C3%A9fano
- camaradecaracas.com/la-camara-caracas-y-sus-historias/ocurrio-aqui/secuestrado-en-caracas-crack-del-futbol-mundial/
En el juego

Puerta de Servicio
Caracas, lunes 26 de agosto de 1963, 21:00. En el vestíbulo del Hotel Miramonte, en San Bernardino, el ventilador de techo gira sobre sillones vacíos. Aquí se hospeda el Club Cibeles, de Madrid, que disputa el Torneo Internacional de Clubes de Caracas.
En la tarde del lunes 26 de agosto, los secuestradores lo dejaron en una avenida de Caracas con dinero para un taxi hasta la embajada de España, donde se había refugiado la delegación. Estaba ileso, jugó al día siguiente contra el São Paulo y volvió a Madrid. Del Río fue detenido en 1971, liberado en 1974 en un plan de pacificación y siguió su vida como artista; años después le envió un cuadro de regalo al jugador. Di Stéfano diría que llegó a perdonar a los secuestradores, pero que el miedo de aquellos tres días nunca lo abandonó.