Las botellas "de Jefferson" de Hardy Rodenstock
Alemania y Estados Unidos, 1985 a 2010
Este caso es una obra de ficción. Los personajes, nombres, lugares y acontecimientos del juego no retratan a personas reales. El relato de abajo es un resumen factual, con fuentes públicas, del caso que sirvió de inspiración.
En 1985, el coleccionista alemán Hardy Rodenstock anunció que había encontrado en París botellas de Burdeos de 1787 grabadas con las iniciales "Th.J.", que habrían pertenecido a Thomas Jefferson. Una de ellas se subastó en Christie's por 105 mil libras, un récord para la época. Otras se vendieron a coleccionistas, entre ellos el multimillonario estadounidense Bill Koch.
Koch contrató a investigadores, que no encontraron registro de las botellas en los archivos de Jefferson y señalaron que el grabado se había hecho con una herramienta eléctrica moderna. Rodenstock siempre negó el fraude; un tribunal estadounidense falló en su contra en rebeldía, y el caso se convirtió en el libro "The Billionaire's Vinegar".
Fuentes
En el juego

La botella de 1815
Bodega Sampaio, Vila Nova de Gaia, 8:10. La botella de oporto de 1815, el 'vino de Waterloo', iba a ser el lote principal de la subasta de las 15:00. A las 7:50, la subastadora abrió la cámara acorazada para embalarla: la botella que hay dentro es falsa.
El juego toma prestada la botella histórica de subasta cuya autenticidad se derrumba por un detalle del precinto o del grabado. Los personajes, el crimen y el desenlace son ficción.